Briatore, un poderoso fuera de carrera

Los tradicionalistas despreciaron a Flavio Briatore como un vendedor de casacas que apenas podía diferenciar una bujía de un tapón de bañera cuando arribó a la Fórmula Uno 20 años atrás.<BR><BR>Contemplando el mundo a través de sus gafas de sol y protestando frecuentemente sobre la incapacidad del deporte para reducir sus costos y montar un espectáculo, <STRONG>"Flav" nunca podría ser señalado como un apasionado de los autos.<BR></STRONG><BR><STRONG>El destierro del glamoroso deporte el lunes debido a su rol en un escándalo de arreglo de carreras</STRONG>, décadas después de haber saltado a escena con la firma de indumentaria italiana Benetton, dejará los pasillos de los circuito un poco más aliviados y con menos polémicas.